THERE ARE NO SHORTCUTS IN LIFE. EN LA VIDA NO HAY ATAJOS.

There are no shortcuts in life? I see, innovation is not your thing.

“It was the lure of the shortcut that made me want to become a mathematician… I was always looking for the most efficient path to my destination. It was not that I wanted to cut corners; I just wanted to achieve my goal with as little effort as possible”.
 
– Marcus du Sautoy


When someone tells me “there are no shortcuts in life”, I tell them about Gauss and his shortcut to calculate the sum of all integers from 1 to 1001.

It is common wisdom that there are no shortcuts in life. Want to be an entrepreneur? There are no shortcuts. Want to be successful? There are no shortcuts, either. Want to be great at sports, there are no shortcuts. There are quotes from the likes of Michael Jordan or Annika Sorenstam… even an article from Inc., “Here’s The Truth About Progress: There Are No Shortcuts To Happiness And Success”. 

Guess what? Collective wisdom is wrong. There are shortcuts in life. Nature takes shortcuts. Saving energy is as natural as life itself, and shortcuts are, by definition, a way to save time, or work less.

I love Merriam Webster’s definition:  “A​ method or means of doing something more directly and quickly than and often not so thoroughly as by ordinary procedure”. Even Italo Calvino said “…genius or talent or inspiration is nothing other than finding the right road empirically, following one’s nose, taking shortcuts”.

So, next time you are faced with a challenge, think how can you come up with a faster, easier, simpler way to solve it. Edison used the brute force approach to invent the lightbulb. It was time and resource consuming. It worked, although I’m sure it was not the optimal way to do it.

When you face an innovation challenge, ask yourself “how might we..?”, and use the ZiZoZu approach: Zoom in into the problem, to understand it the best you can; then, zoom out and go for ideas from other industries, companies, societies, or disciplines, and look for innovative, time and resource optimizing ways to solve this problem; then, zoom in again, and fit that to your problem. I tell you, the results will surprise you.

Yes, there are shortcuts in life. Mathematics and language, both are examples of how we use them in our life, with great success. Us, engineers and innovators are trained to look for them, in order to come with a simpler, shorter, more economical ways to perform the job.

Get out of your office or workshop. Ask yourself and everybody related with solving the problem “how might we…?”.

Zoom in, out and in; find or create shortcuts. Travel through the unexplored, shorter, simpler path, and be bold. There’s always a way to do it in a different, more efficient way.

When I lead innovation efforts with teams looking for new products, processes or business models, I encourage them to go for shortcuts. To think like Gauss. To not use brute force. To use their intelligence and expertise rather than pure inspiration.

If you try it, you’ll find how new solutions, new innovative ideas will appear in unexpected places, all because you use unconventional, shorter paths. 

You know? Disruption arises from shortcuts: Doing the same thing offering fewer features at a lower price. Most times,  some disruption is what your problem needs. Try it; you’ll be rewarded.

Now that you know my opinion, what do you think about the “There are no shortcuts to any place worth going” quote I used as this article’s image?

One more thing.

“Thinking Better: The Art of the Shortcut” by Marcus Du Sautoy, is one of those books written to challenge conventional wisdom, like the idea of shortcuts being a thing of lazy people. Read it; you’ll reconcile yourself with shortcuts.

Before I forget.

Want to find some shortcuts to deliver impeccable service and exceed your customers’ expectations? Call me. 

Before I go.

I wish you all a happy and successful 2022.

Footnotes.

1.  Instead of adding all hundred numbers, Gauss realized that 1+100= 101; 2+99=101; 3+98=101, and so on. In the set 1, 2, 3… 100 there are fifty pairs of numbers that sum 101. So, he multiplied 101×50, and got the answer:  5050. That is a shortcut, and life is full of them. Nature loves shortcuts. 

2. From “Cracking the Creativity Code: Zoom in/Zoom out/Zoom in Framework for Creativity, Fun, and Success”, by Arie Ruttenberg & Shlomo Maital.

¿No hay atajos en la vida? Ya veo, eso de innovar no es lo tuyo.

“Fue lo atractivo de los atajos lo que me hizo desear ser matemático … Siempre estaba buscando el camino más eficiente hacia mi destino. No era que quisiera hacer trampa; sólo quería lograr mi objetivo con tan poco esfuerzo como fuera posible”.

– Marcus du Sautoy


Cuando alguien me dice “no hay atajos en la vida”, le hablo de Gauss y su idea para calcular la suma de todos los números enteros del uno al cien1.

Todo mundo sabe que no hay atajos en la vida. ¿Quieres ser emprendedor? No hay atajos. ¿Quieres tener éxito? Tampoco hay atajos. ¿Quieres ser bueno en los deportes?, no hay atajos. Hay citas de Michael Jordan o Annika Sorenstam diciéndolo… hasta un artículo en la revista Inc., “Aquí está la verdad sobre el progreso: no hay atajos hacia la felicidad o el éxito”.

¿Adivina qué? La sabiduría colectiva está mal. Hay atajos en la vida. La naturaleza toma atajos. Ahorrar energía es tan natural como la vida misma, y ​​los atajos son, por definición, una forma de ahorrar tiempo o trabajar menos.

Me encanta la definición de Merriam Webster: “Un método o medio para hacer algo de forma más directa y rápida, tal vez  no tan minuciosa como usando el procedimiento ordinario”. Incluso Italo Calvino decía “El genio, el talento o la inspiración no son otra cosa que encontrar empíricamente el camino correcto, seguir el olfato, tomar atajos.”.

Por eso, la próxima vez que enfrentes un desafío, piensa cómo encontrar una forma más rápida, fácil y sencilla de resolverlo. Edison utilizó la fuerza bruta para inventar el foco. Funcionó. Le llevó tiempo y recursos, y no fue la forma óptima de hacerlo.

Cuando enfrentes un desafío de innovación, pregúntate “¿cómo podríamos …?”, y usa el enfoque de ZiZoZu2: Enfócate en el problema para comprenderlo lo mejor que puedas; luego, aleja el zoom y busca ideas de otras industrias, empresas o disciplinas, y busca formas innovadoras de optimizar el tiempo y los recursos para resolver el problema; luego, acércate de nuevo y busca cómo adecuarlo a tu problema. Ya verás, los resultados te van a sorprender.

Sí, hay atajos en la vida. Las matemáticas y los idiomas son ejemplos de cómo los usamos en nuestra vida diaria con éxito. Nosotros, los ingenieros e innovadores, tenemos la formación para buscarlos y encontrar formas más simples, cortas y económicas de realizar el trabajo.

Sal de tu taller, de tu oficina. Pregúntate –y a todos los relacionados con la solución del problema: “¿cómo podríamos …?”. 

Acércate, aléjate y vuélvete a acercar; busca o crea atajos. Viaja por el camino inexplorado, el más corto y más simple, y sé valiente. Siempre hay una forma de hacerlo de una manera diferente y más eficiente.

Cuando lidero los esfuerzos de innovación con equipos que buscan nuevos productos, procesos o modelos de negocio, los animo a buscar atajos. A pensar como Gauss y no usar la fuerza bruta. A usar su inteligencia y experiencia en lugar de pura inspiración.

Si lo pruebas, verás cómo aparecerán nuevas soluciones e ideas innovadoras en lugares inesperados, todo porque usas caminos poco convencionales y más cortos.

La disrupción surge de los atajos: de hacer lo mismo con menos funciones y mayor foco en las necesidades, todo a un precio más bajo. La mayoría de las veces, lo que tu problema necesita es disrupción. Inténtalo, y recibirás una recompensa.

Ahora que conoces mi opinión, ¿qué opinas de la cita esa de “There are no shortcuts to any place worth going” que puse como imagen?

De pilón.

“Thinking Better: The Art of the Shortcut” de Marcus Du Sautoy, es uno de esos libros escritos para desafiar la sabiduría convencional, como la idea de que los atajos son cosa de gente vaga. Léelo; harás las paces con los atajos.

De repilón.

¿Quieres encontrar algunos atajos para brindar un servicio impecable y superar las expectativas de tus clientes? Llámame.

De requetepilón.

Les deseo a todos un feliz y exitoso 2022.

Notas:

 1. En vez de sumar los cien números, Gauss se dio cuenta de que 1+100 = 101; 2+99 = 101; 3+98 = 101, y así sucesivamente. En el conjunto 1, 2, 3… 100 hay cincuenta pares de números que suman 101. Entonces, multiplicó 101×50 y obtuvo la respuesta: 5050. Ese es un atajo, y la vida está llena de ellos. La naturaleza ama los atajos.

2. De “Cracking the Creativity Code: Zoom in/Zoom out/Zoom in Framework for Creativity, Fun, and Success”, de Arie Ruttenberg y Shlomo Maital.

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